Esa, para Abaroa, fue la lección más importante. "Cuando vayamos a abrir cualquier categoría, el camino será acercarse primero a creadores y productores para involucrarlos y que no parezca imposición, para que se sientan responsables de 'ese bebé'".
Hoy que el Grammy busca restablecer la categoría de merengue, el proceso es diferente: "Ya no lo discutimos en Miami, como con el vallenato, sino en República Dominicana, con los merengueros".
En estos cinco años, el vallenato dio pie a muchas discusiones: "Desde el comienzo -dice Abaroa-, quisimos respetar los aires de la música colombiana y que la cumbia estuviera presente, por eso se integró al vallenato. Muchos pidieron separar los dos géneros y se les explicó que sería dejar huérfana a la cumbia colombiana y nadie volvió a pedir que el vallenato esté solo. Es más: alguien propuso incluir la 'y' entre cumbia y vallenato. Eso sí prosperó".El Tiempo
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